¿Que es una arritmia?

Por |2018-08-22T14:10:00+00:0024 noviembre, 2017|Arritmia cardíaca, Corazón|Sin comentarios

Es el motor de nuestro cuerpo, donde nace nuestra fuerza vital y donde palpita nuestra sensibilidad. ¿Sabéis de qué estamos hablando? Efectivamente, del corazón, el órgano más importante – y fuerte – que poseemos. Pero, ¿sabéis cómo está formado realmente y cuál es su función principal? En este primer artículo del blog vamos a responder de una manera sencilla a estas cuestiones.

Como sabréis, el corazón es un músculo que está formado por cuatro cavidades – aurículas derecha e izquierda y ventrículos derecho e izquierdo – cuya función principal es el correcto riego sanguíneo. Para entender bien la función de estas cavidades, lo mejor es explicar el circuito que realiza la sangre desde que entra al corazón hasta que vuelve a salir: la sangre llega a la aurícula derecha, desde donde pasa al ventrículo derecho, que la impulsa al pulmón para oxigenarla y, a continuación, recogerla en la aurícula izquierda para, por último, pasar al ventrículo izquierdo, que bombea sangre hacia todos los órganos del cuerpo humano. En resumen, las aurículas reciben la sangre y los ventrículos la bombean.

Además, para que el corazón se contraiga de una manera eficiente existe una red eléctrica que es capaz de activar todas las fibras musculares en su debido momento, manteniendo así un ritmo cardíaco constante entre 60 y 100 latidos por minuto que podemos sentir en el pecho y en el pulso del cuello o la muñeca. Este latido cardíaco tiene dos fases, la diástole – el corazón se relaja para llenarse de sangre – y la sístole – el corazón, una vez lleno de sangre, se contrae para bombearla a través de la arteria aorta –.

¿Qué son las arritmias cardíacas?

Como todo en esta vida, el corazón no está exento de sufrir problemas. Uno de ellos son las conocidas arritmias, unas alteraciones en el funcionamiento de la red eléctrica del corazón que modifican el ritmo cardíaco y tienen repercusión en la función de bombeo de este órgano disminuyendo su eficacia. Pueden descubrirse accidentalmente por un electrocardiograma rutinario o ser causa de muerte súbita. Sin ir más lejos, en los países desarrollados de los que se disponen datos, un 50% de todas las muertes cardíacas son súbitas.

Según el tipo de ritmo cardíaco que provocan, las arritmias se dividen en bradicardias – ritmo cardíaco más lento – o taquicardias – ritmo cardíaco más rápido –. Otro factor diferencial es el origen, pudiendo producirse arritmias ventriculares o arritmias supraventriculares.

De entre todos los tipos de arritmias, la fibrilación auricular (3%) es la más frecuente. Este tipo de arritmia supraventricular ocurre cuando las fibras musculares se contraen de manera individual muy rápidamente y de forma no coordinada, pudiendo ser la causa de una embolia arterial o de un ictus isquémico con alto riesgo de muerte inmediata.