¿Qué es un ictus?

Por |2018-07-31T17:19:39+00:009 julio, 2018|Ictus|Sin comentarios

El ictus o más comúnmente conocido como infarto cerebral o embolia, es una enfermedad cerebrovascular. Se  produce cuando hay una rotura u obstrucción en un vaso sanguíneo reduciéndose  el flujo de sangre que llega al cerebro. Debido a que la sangre no llega al cerebro en la cantidad necesaria, las células nerviosas no reciben oxígeno y dejan de funcionar.

Según datos Del Grupo de Estudios  de Enfermedades Cerebrovasculares de la Sociedad Española De Neurología (GEECV-SEM), en Europa mueren 650.000 personas de esta enfermedad, de los cuales alrededor de 40.000 en España.

 

Tipos de ictus

 Isquémico o infarto cerebral

El ictus isquémico o infarto cerebral, ocurre cuando una arteria queda obstruida, normalmente  por un coágulo de sangre o trombo. El trombo limita de forma parcial o total el flujo sanguíneo disminuyendo la cantidad de oxígeno que llega al cerebro.

Hemorrágico

El ictus hemorrágico, es el menos frecuente de entre los casos, entre un 10 y el 15% de los casos. Se  produce al romperse un vaso sanguíneo (vena o arteria) derivando en una hemorragia dentro de cerebro. El oxígeno deja de llegar al cerebro, por lo que las células nerviosas dejan de funcionar y mueren en pocos minutos.

Otra causa importante de ictus es la Fibrilación auricular. Es el tipo de arritmia mas frecuente y afecta a mas de 650.000 españoles suponiendo un gran problema de salud y  aumentando el riesgo de sufrir episodios cardíacos.

Síntomas de ictus 

En la mayoría de los casos, es una enfermedad que se desarrolla muy rápido, causando una lesión cerebral en pocos minutos. Con menos frecuencia, los síntomas de la enfermedad van incrementando con el paso de las horas.

Dependiendo del lado del cerebro que quede afectada, se producirán diferentes síntomas:

  • Hormigueo o debilidad muscular en la cara, brazo o una pierna especialmente un lado del cuerpo.
  • Dificultad para hablar, leer o entender a los que hablan.
  • Distorsión de la visión en uno de los ojos
  • Dolor de cabeza intenso.
  • Perdida de equilibrio y de coordinación.

 

Existen algunas formas de anticiparse y detectar cuando una persona va a sufrir un ictus. Una de ella, es la Escala Cincinnati y consiste en unas comprobaciones básicas que se pueden realizar interactuando con la persona afectada:

¿Eres capaz de sonreír?

Se trata de hacer que la persona sonría y comprobar que los dos lados de la cara reaccionan de forma simétrica y no se aprecie que uno de los dados presenta deficiencia al moverse.

Levanta los brazos

Se pide a la persona que levante los brazos durante unos segundos. Lo mas normal es que uno de los brazos no se mueva o que caiga de forma considerable respecto al otro.

¿Puedes hablar?

Cuando la persona afectada por un ictus intenta hablar, lo hará  arrastrando las palabras, sin sentido o  directamente no será capaz de hacerlo

Si al realizar estas comprobaciones el resultado es anormal, es posible que la persona pueda sufrir un ictus de forma inminente. Si este es el caso, es  muy importante actuar rápido y activar lo que se llama un Código Ictus donde la  asistencia médica debe ser urgente. Cada minuto es crucial para que la persona afectada sufra los menores daños posibles.

 

 

Existen factores de riesgo que hacen que una determinada parte de la población tengan un mayor riesgo de sufrir un ictus. Algunos de estos factores de riesgo, son tener un nivel alto de colesterol, la hipertensión, el tabaquismo y la diabetes entre otros. La Sociedad Española de Neurología aconseja llevar unos hábitos de vida saludables como método de prevención y evitar sufrir un ictus.

La posibilidad de sufrir esta enfermedad es mas frecuente en personas a partir de 55 años y el riesgo es mas elevado según aumenta la edad. En los próximos años, el ictus se convertirá en problema socio sanitario. Según La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que en 2050 la población mayor de 65 años, representará al 46% de la población, de los cuales aproximadamente la mitad podrán sufrir un ictus. Por esta razón, la monitorización y control de personas en riesgo de padecer esta enfermedad es muy importante para la prevención y poder anticiparse a ella.