La ablación cardíaca es un procedimiento por el que, mediante una intervención utilizando un catéter, permite resolver problemas en el ritmo cardíaco (taquicardias o arritmias).

Las arritmias cardíacas ocurren cuando se produce una alteración en la activación eléctrica normal del corazón, creando un desorden en el ritmo cardíaco natural. La ablación cardíaca persigue, mediante la cicatrización de los tejidos del corazón donde se provoca este ritmo anómalo, restaurar el ritmo normal y, en algunos casos, eliminar definitivamente la arritmia.

La ablación cardíaca se lleva a cabo empleando catéteres flexibles que se introducen a través de una vena o una arteria, normalmente de la ingle, accediendo así hasta el corazón con el propósito de, aplicando energía en forma de calor o frío extremo, rectificar los tejidos que causan la arritmia.

¿Cuándo es necesario realizar una ablación cardíaca?

La ablación cardíaca es una técnica que trata de solventar problemas en el ritmo cardíaco (arritmia) pero, por lo general, no es la primera opción para tratarlo. Así pues, se realizará una ablación cardíaca a personas que:

  • Han sido tratadas con medicamentos para el control de la arritmia y no han tenido éxito
  • Después de estar en tratamiento con medicamentos para tratar las arritmias, han experimentado efectos secundarios graves.
  • Han sido diagnosticadas con un tipo de arritmia, como el síndrome de Wolff-Parkinson-White y la taquicardia supraventricular, que responde muy bien a un tratamiento de ablación cardíaca.
  • En casos de arritmias que suponen un alto riego para el paciente, como por ejemplo una parada cardíaca.

¿Cómo prepararse antes de una ablación cardíaca?

Antes de la intervención, el equipo médico te explicará todo acerca de la prueba, en que consiste, cuál es la preparación que debes seguir y cuáles son los riesgos o complicaciones que existen con este procedimiento. Algunas de las cuestiones a tener en cuenta son:

  • Medicamento que estamos tomando antes de la intervención.
  • Instrucciones previas o medicamento que debes tomas antes del procedimiento.
  • Informar si tenemos implantado algún dispositivo médico como marcapasos o desfibrilador.

¿En qué consiste la intervención?

La ablación cardíaca con catéter es una intervención que se realiza normalmente con un ingreso hospitalario de unas 24-48 horas. En primer lugar, el equipo médico colocará una vía intravenosa para la administración de un sedante o anestesia para mantener al paciente relajado y tranquilo durante la intervención.

La energía que se suele emplear para el procedimiento de ablación cardíaca:

  • Frío extremo (crioablación)
  • Calor (radiofrecuencia)

La duración de la intervención por norma general, es de entre una y tres horas, pero esto dependerá de cada caso en particular y de la complejidad del mismo.

Una vez que el paciente está sedado, los médicos proceden a la punción de la vena de la ingle, del cuello o el antebrazo del paciente. A través de esta aguja, se colocará un tubo o vaina que guiarán los catéteres hasta el corazón. Es posible que el médico inyecte un contraste para facilitar a través de imágenes de rayos x, la visualización de los vasos sanguíneos y el corazón.

¿Qué es una ablación cardíaca?

Los catéteres introducidos, disponen de electrodos en las puntas que enviarán impulsos eléctricos al corazón con el fin de detectar el tejido exacto desde donde proviene la actividad eléctrica anormal. La energía aplicada a través de los catéteres (en forma de calor o de frio), cicatrizará el tejido que ocasiona la arritmia.

Después de la ablación cardíaca

Una vez finalizado el procedimiento, el paciente deberá permanecer monitorizado en el área de observación durante unas horas para controlar que no se produce sangrado en las zonas donde se insertaron los catéteres, ni ninguna otra complicación derivada de la intervención.

Cabe la posibilidad, de que el paciente reciba el alta el mismo día de la ablación, pero eso dependerá estrictamente de la decisión del equipo médico.

Resultados

Del mismo modo que, una intervención de ablación cardíaca puede tener resultados beneficiosos para el paciente, en algunos casos la arritmia no desaparece y se puede plantear la repetición del procedimiento.

Asimismo, es posible que el paciente tenga que continuar tomando medicación incluso después de una intervención satisfactoria. Además, deberá adoptar una serie de medidas que ayudará a mantener un corazón sano, un estilo de vida saludable para prevenir que la arritmia empeore.

Posibles riesgo de someterse a una ablación cardíaca

Como cualquier intervención, la ablación cardíaca tiene riesgo de complicaciones, entre ellas:

  • Es posible que se produzca sangrado, en el lugar por el que se insertó el catéter
  • Se puede producir daño en los vasos sanguíneos producido por el avance que el catéter puede ocasionar al viajar hacia el corazón
  • Perforación del corazón
  • Daño a las válvulas cardíacas
  • Se puede ver dañado el sistema eléctrico del corazón con lo que podría precisar la utilización de un marcapasos para corregirla
  • Coágulos sanguíneos en las piernas o en los pulmones (tromboembolismo venoso)
  • Accidente cerebrovascular o ataque cardíaco
  • Estrechamiento de las venas que transportan la sangre entre los pulmones y el corazón (estenosis venosa pulmonar)
  • Daño en los riñones debido al contraste utilizado durante el procedimiento
  • Puede ser causa de fallecimiento en casos excepcionales

Analiza los riesgos y los beneficios de la ablación cardíaca con tu médico para comprender si este procedimiento es adecuado para ti.

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