La startup de salud quiere revolucionar el sistema sanitario actual. Durante las últimas dos décadas, las startups se han consagrado como uno de los instrumentos que más han contribuido a un cambio en el comportamiento de la sociedad. Han modificado la forma en la que nos relacionamos, el tipo de ocio que realizamos, los tipos de consumo y, sobre todo, la forma en que las empresas ofrecen sus productos.

Con la llegada de esta nueva era, se ha conseguido tomar distancia con el antiguo concepto de empresa procedente del siglo XX. La revolución de internet, la globalización y las nuevas tecnologías han dado paso a nuevas empresas jóvenes con propuestas frescas que están cambiando el paradigma actual.

Ninguno de los aspectos del mundo empresarial se libra de la regeneración. Se han desarrollado nuevos modelos de negocio y se han creado novedosos espacios de trabajo abiertos donde la cooperación, la innovación y las nuevas tecnologías son la base de cada proyecto.

Evolución del mercado eHealth

Estos avances tecnológicos han llegado también al sector de la salud, lo que ha provocado que nos hayamos acostumbrado a muchos avances en lo referente a la asistencia sanitaria. La startup de salud ha llegado y está revolucionando el sector salud. Ya no resulta extraño pensar en realizar una consulta a un médico vía online, utilizar una app para llevar una vida más saludable, llevar puesto un dispositivo que monitorice nuestra salud y pueda ayudar a médicos a mejorar diagnósticos gracias a la inteligencia artificial.

“La inversión en startups de salud en Europa aumentó de 1,7 billones € en 2016 a 3.07 billones en 2017, lo que supone un aumento del 80,5% en el último año”

¿Por qué invertir en una startup de salud?

Y es que las posibilidades en el sector de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TICs) aplicadas a la salud son infinitas y ya forma parte de nuestras vidas. El eHealth quiere transformar la asistencia sanitaria convirtiéndola en uno de los motores de la economía mundial. La inversión en startups de salud en Europa aumentó de 1,7 billones € en 2016 a 3,07 billones en 2017, lo que supone un aumento del 80,5% en el último año. Según la consultora Mordor Intelligence, se estima que el mercado eHealth facture 212 millones de dólares en 2020.

Invertir en eHealth es invertir en impacto social

Otro aspecto a tener en cuenta a la hora de invertir en una startup de salud es que, gracias a este apoyo económico, se está contribuyendo al crecimiento de un proyecto que generará un impacto social positivo. Son iniciativas privadas que parten, en muchos casos, desde la propia experiencia personal del emprendedor. Tratar de ayudar a las personas gracias a una actividad empresarial que genera riqueza, es uno de los principales focos que mueven este tipo de proyectos de impacto social.

En el caso de Rithmi, son miles de personas las que sufren fibrilación auricular triplicando el riesgo normal de sufrir un ictus. Una vez que se ha sufrido el ictus, es posible que queden secuelas. Estas secuelas en muchos casos serán de por vida y generarán casos de dependencia y la necesidad de cuidados especiales ocasionando millones de euros en atención hospitalaria.

Rithmi trabaja para que, gracias a nuestra pulsera, se puedan detectar el mayor número posible de este tipo de arritmia, avisando a la persona en el momento que están teniendo una fibrilación contribuyendo así a la reducción de posibles casos de ictus.