Son muchas las dudas que surgen cuando te diagnosticar fibrilación auricular. Este tipo de arritmia puede llegar a generar preocupación y algunos casos, miedo. En esta segunda entrega del Rithmi Expert Corner, queremos ayudar a resolver algunas de estas dudas, en una charla muy interesante con el Doctor Joaquín Oscà.

El Dr. Joaquín Oscà, es cardiólogo en el Hospital Universitario la Fe de Valencia, especializado en Electrofisiología y Arritmias cardíacas. Fue presidente de la Sección de Arritmias de la Sociedad Valenciana de Cardiología hasta el año 2011, es responsable de la Unidad de Arritmia Hospital Vithas de Valencia y, autor de multitud de publicaciones científicas y ponencias en congresos nacionales y en extranjero.

¿Qué es una fibrilación auricular?

La fibrilación auricular, es una enfermedad del corazón que afecta al ritmo cardíaco (arritmia cardíaca) en la que aparece un ritmo muy irregular y habitualmente rápido. Puede acompañar a otras enfermedades cardíacas como: el infarto de miocardio o enfermedades de las válvulas cardíacas del corazón. Sin embargo, en la mayoría de las ocasiones aparece en personas que no padecen otras enfermedades cardíacas.

¿Cuáles son los síntomas más habituales de la fibrilación auricular?

Los síntomas propios de la fibrilación auricular son las palpitaciones, sensación de un pulso irregular (más o menos rápido), sensación de ahogo, mareos o pérdida de conciencia y disminución de la capacidad de esfuerzo.

Sin embargo, la fibrilación auricular puede aparecer sin síntomas en un porcentaje significativo de personas y, manifestarse por primera vez con alguna de sus complicaciones como son el ictus o la insuficiencia cardíaca. Por este motivo, se ha incidido desde las distintas sociedades científicas cardiológicas (española, europea y las americanas), en la importancia de la detección precoz de la fibrilación auricular para prevenir las complicaciones derivadas de la misma.

¿Qué prevalencia tiene la fibrilación auricular en la sociedad? ¿A qué sector afecta especialmente?

Se estima que en España, alrededor de un millón de ciudadanos padecen esta enfermedad cardíaca en alguna de sus variedades. Cálculos recientes sugieren que estas cifras pueden alcanzar los dos millones solo en España.

La fibrilación auricular está relacionada con la edad y, los factores de riesgo cardiovascular como la hipertensión arterial, diabetes mellitus, obesidad, sedentarismo y otras enfermedades cardíacas. La relación con la edad es muy importante de forma que: el 5% de las personas entre 60 y 69 años padecen fibrilación auricular, el 12% de las personas con edades entre 70 y 79 años y por encima del 17% de las personas con edad superior a los 80 años. Esta relación permite predecir un incremento en las cifras de fibrilación auricular en los próximos años de forma paralela al envejecimiento de la población española.

Incidencia de la fibrilación auricular según la edad

  • El 5% de personas entre 60 y 90 años
  • El 12% de personas entre 70 y 79 años
  • El 17% de personas de más de 80 años

¿Es peligroso tener una fibrilación auricular?

La fibrilación auricular no tratada incrementa el riesgo de sufrir un ictus, especialmente en personas hipertensas, diabéticas, con otras enfermedades cardíacas o por encima de los 65 años. Además, la fibrilación auricular aumenta el riesgo de sufrir insuficiencia cardíaca. Como consecuencia la presencia de fibrilación auricular duplica el riesgo de fallecimiento de la persona que la padece.

¿Qué controles deben seguir las personas diagnosticadas con una fibrilación auricular?

Los pacientes con fibrilación auricular deben recibir una valoración cardiológica en la que se determinen los antecedentes personales, síntomas relacionados con la arritmia y en la que se realice una exploración física. Asimismo, se realizará un electrocardiograma para confirmar la presencia de la arritmia y de distintos factores como la frecuencia cardíaca. Finalmente, es habitual la realización de una ecocardiografía. En pacientes con fibrilación auricular, se pueden realizar otras exploraciones diagnósticas como una resonancia cardíaca o un cateterismo, pero se limita a casos concretos con una indicación muy específica.

Una vez realizada esta valoración cardiológica, los pacientes seguirán controles periódicos por Cardiología, en muchas ocasiones por especialistas en arritmias cardíacas o electrofisiólogos, o por Médicos Especialistas en Atención Primaria.

En estas revisiones se analizará la situación del paciente, el control de sus síntomas o de ciertos factores de riesgo como la hipertensión arterial (HTA) y se confirmará que el paciente recibe un tratamiento adecuado.

«La fibrilación auricular puede aparecer sin síntoma y manifestarse por primera vez con algunas de sus complicaciones como el ictus»

Una persona con fibrilación auricular, ¿puede llevar una vida normal?

Los pacientes con fibrilación auricular pueden realizar una vida normal con una serie de recomendaciones como son seguir unos hábitos de vida correctos que incluyen el ejercicio físico, alimentación adecuada, evitar el alcohol, tabaco u otros tóxicos, así como seguir el tratamiento pautado por el médico responsable.

¿Es posible hacer desaparecer este tipo de arritmia?

El único tratamiento que ha demostrado que es capaz de eliminar -curar- la fibrilación auricular, es la ablación con catéter de esta arritmia. La ablación de la fibrilación auricular, es especialmente efectiva en personas con fibrilación auricular paroxística, es decir, aquellas personas que sufren episodios de dicha arritmia que se interrumpen espontáneamente, y en menor grado en los casos de fibrilación auricular permanente. Además, algunos estudios han demostrado que la ablación puede mejorar el pronóstico y la supervivencia del paciente.

¿Cuáles son los tratamientos para una fibrilación auricular?

El tratamiento fundamental de la fibrilación auricular es el tratamiento anticoagulante oral (acenocumarol o alguno de los anticoagulantes orales modernos) que está especialmente indicado entre las personas de más de 65 años. De hecho, el principal objetivo de la detección precoz de la fibrilación auricular sería el inicio de este tratamiento, con la intención de evitar la aparición de un ictus y sus consecuencias.

El tratamiento de la fibrilación auricular también incluye tratamientos para controlar la frecuencia cardíaca y evitar que las personas sufran un incremento anómalo de la misma.

Finalmente, los pacientes con fibrilación auricular pueden recibir un tratamiento farmacológico antiarrítmico cuyo objetivo es evitar que la persona padezca nuevos episodios de fibrilación auricular o que estos se interrumpan en los casos en los que la arritmia está presente. La cardioversión eléctrica es un tratamiento que se aplica a personas con fibrilación auricular que no se interrumpe con fármacos.

Finalmente, y como se ha comentado anteriormente, el tratamiento antiarrítmico más efectivo es la ablación con catéter de la fibrilación auricular.